
No sé cómo ni por qué a sucedido, pero creo que es definitivo. Algo ha pasado,ha cambiado su sabor, y mucho, y no de una forma paulatina, sino ha sido algo radical.
He de reconocer que era (sí, lo era) un adico a la CocaCola; me bebía todos los días al menos una lata. Pero hace un par de meses me pusieron un tratamiento y tuve que tomar unas pastillas y entonces empecé a notar ese cambio de sabor que supuse se debia a las pastillas. Después me marché de vacaciones al sur de España y ese cambio de sabor lo achaqué al cambio de agua de la embotelladora.
Ya de vuelta por los madriles, con el tratamiento olvidado por completo, he probado CocaCola Normal, Light, Zero, con y sin cafeina, en lata, en botella de cristal y de plástico... y ¡YA NO ME SABE IGUAL!
Por eso he decidido que ya no me gusta la CocaCola y que ya no la voy a tomar más.
Hace ya muchos meses que me mudé a un pueblo a las afueras de Madrid. Para evitar el atasco diario decidí comprarme una moto para ahorrarme el mayor tiempo posible en los trayectos de casa al curro y viceversa. En mi caso supone más de treinta minutos.
Cuando uno va con la moto, lo único que puede hacer es estar atento la conducción y quizá pensar un poco. En esos escasos momentos de pensamiento, y observando los comportamientos de mis compañeros moteros (o motoristas) he ido creando una clasificación que quiero compartir contigo:
- Atendiendo a su actitud, tenemos a los moteros (los que saben todo de las motos, ven las carreras por la tele, que se van a dar un rulo con los colegas, que están apuntados a foros,...) y los motoristas (el resto, que dificilmente conocemos más de cinco modelos de motos)
- Atendiendo a su velocidad, tenemos a los rapidines (que circulan siempre muy por encima de la velocidad máxima de la vía) y a los trankis (que circulan a una velocidad adecuada a las condiciones de la vía)
- Atendiendo a su nivel de colaboración (¿o pericia?), tenemos a los taponadores (que circulan entre los coches sin importarles quién venga detrás, por que ellos tienen que ser los primeros) y los facilitadores (que se apartan cuando viene otra moto para que circule con seguridad)
- Atendiendo a su forma de circulación, tenemos a los surferos (que pasan entre los coches haciendo eses como si rompieran las olas) y los lineales (que circulan como un coche y como mucho aceleran cuando hay un buen hueco o el arcén es seguro).
Seguro que se te pueden ocurrir muchas más clasificaciones, pero mis veinticinco minutos no dan para más.
Yo me declaro motorista-tranki-facilitador-surfero, ¿y tú?