Estoy seguro de que recuerdas esa (deliciosa) sensación de ir a una panadería y pedir un Donuts, verlo allí brillante en su caja, brillante, fresco... y al morderlo sentías ese (incomparable) crujir del azúcar, ese (inconfundible) sabor y esa (extrema) sensación de bienestar...
Pues esos tiempos hace mucho que acabaron cuando se decidió el paso a los (asquerosos) envases individuales. Quizá se haya ganado en higiene, pero el resto se ha perdido. Ahora están como húmedos, no crujen, saben a artificial...
Primero fue la desaparición de las pastillas de leche de burra, luego el cierre de la cadena Wendy's, después el cambio de receta de las magdalenas de La Bella Easo y la Coca Cola, ahora los donuts... ¡menos mal que aún quedan los Tigretones, los Bony y las Panteras Rosas.
Supongo que me estoy haciendo viejuno.

Te recomiendo los del Carrefour, yo voy de vez en cuando tempranito y me traigo una cajita fresquita a la ofi para desayunar. Estan de morirse y más baratos que los industriales.
Oye, pues parece que los han vuelto a sacar!
http://thinkinfreak.com/blog/2010/02/09/un-dia-redondo/
Completamente de acuerdo. Supongo que la jugada tenía sentido desde el punto de vista del ahorro que supone prescindir de la distribución diaria, pero ya no es lo mismo. Ahora ya no podré proponerles la idea que tenía hace años: poner una hojita con buenas noticias del día en cada caja de seis donuts.
Hay me hiciste traer muchos recuerdos y tienes razón los años no pasan solos traen con sigo miles de cambio de los cuales muchas veces no estamos conformes pero esa es como parte de la ley de la vida.