Hace ya muchos meses que me mudé a un pueblo a las afueras de Madrid. Para evitar el atasco diario decidí comprarme una moto para ahorrarme el mayor tiempo posible en los trayectos de casa al curro y viceversa. En mi caso supone más de treinta minutos.

Cuando uno va con la moto, lo único que puede hacer es estar atento  la conducción y quizá pensar un poco. En esos escasos momentos de pensamiento, y observando los comportamientos de mis compañeros moteros (o motoristas) he ido creando una clasificación que quiero compartir contigo:

  1. Atendiendo a su actitud, tenemos a los moteros (los que saben todo de las motos, ven las carreras por la tele, que se van a dar un rulo con los colegas, que están apuntados a foros,...) y los motoristas (el resto, que dificilmente conocemos más de cinco modelos de motos)
  2. Atendiendo a su velocidad, tenemos a los rapidines (que circulan siempre muy por encima de la velocidad máxima de la vía) y a los trankis (que circulan a una velocidad adecuada a las condiciones de la vía)
  3. Atendiendo a su nivel de colaboración (¿o pericia?), tenemos a los taponadores (que circulan entre los coches sin importarles quién venga detrás, por que ellos tienen que ser los primeros) y los facilitadores (que se apartan cuando viene otra moto para que circule con seguridad)
  4. Atendiendo a su forma de circulación, tenemos a los surferos (que pasan entre los coches haciendo eses como si rompieran las olas) y los lineales (que circulan como un coche y como mucho aceleran cuando hay un buen hueco o el arcén es seguro).
Seguro que se te pueden ocurrir muchas más clasificaciones, pero mis veinticinco minutos no dan para más. 
Yo me declaro motorista-tranki-facilitador-surfero, ¿y tú?